Apendicitis crónicas (las páginas colgantes)

TEORÍA DE LA PROSA - IRRESPONSABILIDAD DEL VERSO - IMAGINACIÓN DEL ENSAYO - INCERTIDUMBRE DE LA REFLEXIÓN

La palabra a(r)mada - 9ª


Criptogramas


Uno se vuelve críptico en el momento en que su concepción de lo que lo rodea cambia y pierde esa cosa convencional y pre establecida. Cuando las cosas "no son como te las contaron" empezás a crear vos una visión o un proceso nuevo, que resulta complejo compartir, porque, como te digo antes, es mucho más sencillo adecuarte a la visión "oficial" de como las cosas son y no imaginar como las cosas pueden ser o ser, realmente, la poca oficialidad de la historia.

Ahí entrás en planos crípticos y te tachan de montón de cosas de la que la más suave es "qué loco que estás".

Esa "locura" no sólo es parte del idioma de la realidad, sino que condensa esa realidad, separándola de los modelos en que se produjo su fabricación, para obtener un ahora producto mutante que nadie quiere ni debe percibir.

Uno se vuelve críptico cuando la verdad es excesiva y sencilla, entonces, esa forma excesiva y al mismo tiempo simplona (un tiro te mata) parece fuera de contexto en una sociedad atada a verdades impuestas y transitorias ( vamos a comer a Mc Donald's).

Uno se vuelve críptico cuando la poesía deja de ser un estado de belleza, para representar a todos los estados de la verdad, porque es un convencionalismo que la belleza sea sacramentalmente estética, cuidada y siempre prolijable.

Bah, voy a cambiar de yerba. Me hace hablar mucho.

(Sobre: Piscoámbitos - Conversaciones con Silvio Manuel Rodríguez Carrillo - Paraguay)

"La poética de Gavriel Akhenazi" por Valentín Martín

Y luego dicen que todos los ciclones tienen nombre de mujer.
La poesía de Gavriel Akhenazi posee un calor subterráneo que la alimenta y a veces brota en explosiones fraternales, otras en hermosos deslizamientos por las arterias más íntimas de la vida y otras en autoafirmaciones sin pretextos.
Es trabajadamente espontánea y nunca, nunca recalentada; jamás lineal. A veces parece contra el mundo, otras el mundo mismo, con una vehemencia emocional que embriaga.
En todos los casos su vigor procura la seducción de la hermosa montaracía de lo auténtico porque aquí está la vida, hermanos. Y es que Akhenazi escribe sin red siempre.
Experto atracador de corazones, Akhenazi, que es un fecundo labrador de la narrativa, explota su vena artística en la lírica más actual, porque creo que la poesía es para él como una amante a la que siempre se vuelve.
En cualquier caso, esta sí que es una propuesta muy personal que no puede dejar indiferente a ningún lector, sea feligrés o desatento.
Yo diría que Gavriel Akhenazi, cuando escribe un poema, no pone toda la carne en el asador: la quema.
El escritor tiene un compromiso consigo mismo, de protesta o de denuncia lejos de la hipocresía moral de los representantes de la sociedad establecida y de los principios y valores que les sirven como fundamento. Y ello se nota aquí en toda su producción pero fundamentalmente en “Los diarios del asco” que, a modo de poemario indígena, mide al poeta y su mejilla más profunda.
Todos y cada uno de los versos de Akhenazi son una ruptura con la estirpe de los que se dan por vencidos demasiado fácilmente, tienen un peculiar esteticismo, y cultivan una galería de paisajes y situaciones personales que ahondan en las entrañas de lo aparentemente irracional a la búsqueda de la hermosura final y estimulante.
Yo creo que Gavriel Akhenazi no ha sentido nunca la necesidad de evasión que ataca temporalmente a casi todos los poetas, predomina en él la llamada y el pálpito para no caer en la mediocridad y confundirse de forma evidente con la raza de la que es contemporáneo y que se alimenta de seres humanos luminosos como él.
No se encontrará nunca –creo- en sus poemas una incitación al desbordamiento, a la sensualidad, a la voluptuosidad. La novedad, lo original, es convertir en artística la actividad natural de los sentidos, pero sobre todo, dar rienda suelta a la pasión por vivir.
Contra la abulia, Gavriel Akhenazi.

אני מדבר ספרדית

Des-amor-o tu nombre sobre todas las piedras
hago un puzzle de alas
un canto de irredención
y gimo
yegua procaz
que lamo labio a labio de a uno en las palabras.

Mis manos muerden

la forma de tus nalgas te obliga contra mí
contra mi mente
inexacta y promiscua
y te enredo en saliva las ideas.

Apenas es sutil ese cambio en el aire
y nos mezclamos cálidos
asfícticos
cerebralmente en celo
hechos de lenguas
con cosas por callar.

Edificio de antojos tu mirada
tu profunda firmeza
cántaro ardido en que me baño
de óleo sacramental
sacrificando
mi cordero y mi buey sobre tus besos.

¿Hacia dónde volar? ¿Cómo ser águila?

Me respira tu boca los idiomas
me vuelve cruz y gramma al sur del corazón
en que te lato
en el que me aprisiono
en el que hundo
el ancla temeraria que me doblegue al puerto
donde se coleccionan los naufragios.

Regreso desde el fondo
eyaculando
un orgasmo de incógnitas y antojos
sobre el papel extinto de tu sueño.

¿Me ves?
Soy el demonio alado que anida en tus pezones
y te preña de piedras color cuervo.


Literariamente, este poema me pone a cien, como cuando conoces a una chica nueva. Porque todo es calor manifiesto, sublime viaje hacia el interior y ceremonia espléndida de la lírica hechicera de este siglo que nos vive, noticia inversa al desamor con que empieza.
El poema no acecha, se manifiesta desde la primera sílaba, aleja enseguida indiferencias y procura apegos. Su mineralidad es tan humana como las miradas dulcemente abiertas y seductoras.
Esa geografía erótica y viajera se agarra a la vida con el sello Akhenazi inconfundible, como una campana que llama a rebato.
Un poco de aire fresco y distinto viene muy bien para empezar el invierno.
Estamos de fiesta en la tribu.


De: "La poética de Gavrí Akhenazi". Valentín Martín - España

Participan en este sitio sólo escasas mentes amplias

Chocolate bombón

En tu cuarto hay un pájaro (de Pájaros de Ionit)

Un video de Mirella Santoro

SER ISRAELÍ ES UN ORGULLO, JAMÁS UNA VERGÜENZA

Sencillamente saber lo que se es. Sencillamente saber lo que se hace. A pesar del mundo, saber lo que se es y saber lo que se hace, en el orgullo del silencio.

Valor de la palabra

Hombres dignos se buscan. Por favor, dar un paso adelante.

No a mi costado. En mí.

Poema de Morgana de Palacios - Videomontaje de Isabel Reyes

Historia viva - ¿Tanto van a chillar por un spot publicitario?

Las Malvinas fueron, son y serán argentinas mientras haya un argentino para nombrarlas.
El hundimiento del buque escuela Crucero Ara General Belgrano, fue un crimen de guerra que aún continúa sin condena.

Porque la buena amistad también es amor.

Asombro de lo sombrío

Memoria AMIA

Sólo el amor - Silvio Rodríguez

Aves migrantes

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Feria del Libro de Jerusalem - 2013

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Café literario - Centro de convenciones de Jerusalem

Acto de fe

Necesito perdonar a los que te odiaron y ofendieron a vos. Ya cargo demasiado odio contra los que dijeron que me amaban a mí.

Irse muriendo (lástima que el reportaje sea de Víctor Hugo Morales)

Hubo algo de eso de quedarse petrificado, cuando vi este video. Así, petrificado como en las películas en las que el protagonista se mira al espejo y aparece otro, que también es él o un calco de él o él es ese otro al que mira y lo mira, en un espejo que no tiene vueltas. Y realmente me agarré tal trauma de verme ahí a los dieciseis años, con la cara de otro que repetía lo que yo dije tal y como yo lo dije cuarenta años antes, que me superó el ataque de sollozos de esos que uno no mide. Cómo habrá sido, que mi asistente entró corriendo asustado, preguntándome si estaba teniendo un infarto. A mi edad, haber sido ese pendejo y ser este hombre, es un descubrimiento pavoroso, porque sé, fehacientemente, que morí en alguna parte del trayecto.

Poema 2



"Empapado de abejas
en el viento asediado de vacío
vivo como una rama,
y en medio de enemigos sonrientes
mis manos tejen la leyenda,
crean el mundo espléndido,
esa vela tendida."

Julio Cortázar

Mis viejos libros, cuando usaba otro seudónimo y ganaba concursos.

Mis viejos libros, cuando usaba otro seudónimo y ganaba concursos.
1a. edición - bilingüe